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I Seminario de Alimentación Saludable, reúne a expertos del mundo en Santiago

Publicación: 25 - 04 - 2016 - Fuente: www.culturaytendencias.cl

Especialistas en alimentación consciente basada en plantas, también conocida como “Raw Food”, se reúnen en Chile para enseñar esta técnica que se ha transformado en una alternativa para quienes desean mejorar su dieta a partir de una mirada integral.

El concepto de alimentación viva, cruda, o del inglés “Raw food”, significa consumir alimentos del reino vegetal como frutas, hojas, raíces, algas, legumbres, castañas y semillas en su forma natural, germinadas o preparadas, de manera que no sufran procesamiento térmico que comprometa sus actividades enzimáticas, es decir, que no sobrepase los 45° Celsius. A estos, se suman todos los productos derivados como aceites, mantecas y leches de frutos secos.

Esta propuesta no es menor si se consideran las últimas cifras del Observatorio Global de Salud, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que posicionan a Chile como el país con mayor obesidad de Sudamérica.

Los antecedentes señalan que un 27,8% de la población tiene obesidad, destacando las mujeres con un 32,3%, mientras que los hombres llegan a un 23,3%.

Es en este contexto que especialistas chilenos y del mundo en esta materia asisten al “I seminario internacional de alimentación saludable”, que se realizo en Santiago el 22 de abril.

La actividad fue organizada por la Universidad de Santiago de Chile y cuenta con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) a través del Programa de Innovación en Alimentos + Saludables (PIA+S), FAO, el ministerio de Salud y la Sociedad de Desarrollo Tecnológico (SDT).

Beneficios

Según explica la Dra. María Paula Junqueira, académica del departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Santiago de Chile, como la digestión es un proceso físico-químico, es muy importante contar con la colaboración de las enzimas para que en el acto de digerir los alimentos se absorban los nutrientes necesarios y no se genere un gasto energético mayor para el organismo.
Además de los macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas y agua) los vegetales ofertan vitaminas, sales minerales, fibras y compuestos antioxidantes que ayudan al proceso de manutención de la vida. Parte de estos compuestos son termosensibles y biodisponibles, es decir, mejor absorbidos cuando el alimento está en su forma natural.“En la culinaria viva se utilizan procesos naturales tales como la germinación de granos y semillas, fermentación, deshidratación y otros procesos donde la estructura molecular del alimento no se destruye, preservando y activando el nutriente óptimo de cada alimento”, plantea la investigadora.

Así, la alimentación viva es revitalizante, ayuda a equilibrar el peso corpóreo, limpia el organismo y, por lo tanto, le otorga una mayor capacidad de digerir y absorber los nutrientes, también mejora la calidad del sueño, favorece la formación de pre y pro-bióticos para la manutención de una flora intestinal saludable y mejora la calidad de la piel y del pelo.

Sanar enfermedades

Hay especialistas que proponen que el “Raw Food” es importante en la sanación de males como el cáncer, diabetes y enfermedades neurodegenerativas, lo que ha llevado a la literatura médica americana a incorporar el término “plant based diet” (alimentación basada en plantas), concepto con el cual se designa una serie de estudios asociados al uso de esta práctica como dieta prescrita para pacientes que padecen algunas de estas patologías.
En su trabajo en Brasil cuenta que han desarrollado un modelo original en salud, designado modelo biogénico, y entre sus ventajas está la valorización local de los alimentos, la producción de cosechas orgánicas y la agricultura auténtica, alimentos ecológicos, la dieta basada en plantas para mejorar la salud, la economía en el gobierno y los hospitales públicos, una red de prosperidad, la amistad y la cultura de la salud.De acuerdo al Dr. Alberto Peribanez Gonzalez, la ciencia ya está en el lado de los que quieren aplicar estos métodos en su práctica o especialidad médica.

“Es una propuesta inter- y multidisciplinaria. Adoptamos la práctica médica denominada medicina integrativa. El enfoque está en el ser humano, en oírlo, instruirlo, empoderarlo de habilidades y capacidades para que el mismo pueda promover las modificaciones en sus hábitos de vida”, acota el profesional.

Y agrega: “Este 2016 iniciamos el primer piloto de reversión de diabetes y condiciones metabólicas en 21 días, con un grupo de 11 pacientes y diferentes patologías. Los resultados han sido impactantes, pero por la muestra variada no se puede discutir estadísticamente, sino sólo como discusión metodológica. La segunda parte consiste en asesorar y hacer un seguimiento de los pacientes revertidos”, relata el médico brasileño.

Organismos internacionales

Un informe de la OMS y de la FAO publicado recientemente recomienda a la población la ingesta de un mínimo de 400 gramos diarios de frutas y verduras.

Es decir, de cinco porciones al día de productos de origen vegetal, exceptuando las papas y otros tubérculos, para prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad, así como para prevenir y mitigar varias carencias de micronutrientes, sobre todo en los países menos desarrollados.

La Dra. María Paula Junqueira asegura que diferentes investigaciones en al área de alimentos vegetales y salud, apuntan a la necesidad de un consumo superior de estos productos.

Por ejemplo, el equipo de investigación del University College London, liderado por la Dra. Oyebode, asegura que el consumo de siete porciones de vegetales al día reduce el riesgo de morir de cáncer o de alguna enfermedad cardíaca.

Aunque la académica de la Universidad de Santiago de Chile es clara en indicar que esta dieta es pertinente si está diversificada en vegetales, con sus diferentes colores y compuestos funcionales que son benéficas para la salud.

Cómo definir el “Raw Food”

No existe un consenso de cómo denominar esta práctica que tiene como base la alimentación basada en plantas. Para la Dra. Junqueira se trata de un estilo de vida y de la toma de consciencia por parte de la población.

Mientras que el Dr. Peribanez es más arriesgado y lo propone como una intervención cultural, y plantea que “no existe una forma de cultura más profunda y arraigada que la cultura de la comida”.

A lo anterior -agrega el especialista brasileño- que, en estos tiempos, “necesitamos desplazar la “cultura de fast food y junk food” por una nueva cultura alimentaria, que involucra la tierra, el ambiente socio-ecológico y la familia humana”.

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